
La inteligencia artificial ya no es una promesa futurista en ciberseguridad: es una herramienta esencial para proteger infraestructuras críticas, detectar ataques antes de que ocurran y automatizar respuestas en milisegundos. En un mundo donde los adversarios emplean deepfakes, malware adaptativo y ataques automatizados a escala global, defenderse con métodos tradicionales no es suficiente. Este libro es tu guía técnica, estratégica y ética para enfrentar ese nuevo panorama.